What does the world need?

Coffee and cigarettes.
- Usted y yo tenemos un problema. Ambos conocemos las reglas del juego, yo me quejo y usted me dice que no puede hacer nada pero los dos sabemos que eso es una puñetera mentira. Así que ahorrenos a ambos las molestias y teclee esos códigos especiales que sabe que al final acabará por tecleear y encuéntreme dos habitaciones que sean maravillosas y así mis noches darán un giro de 180 grados.
- Creo que voy a hacer lo que usted me pide pero... tenga mucho cuidado. Las suites del último piso son magníficas pero dan acceso a la azotea y subir está prohibido. Porque ha habido locos que han saltado.
(Abandono esto hasta que pase el puto infierno. Acepto mientras tanto visitas estratégicas, chinos de última hora y conversaciones intensas de diez minutos. So-sorry por la putrefacta mierda de últimas actualizaciones o entradas o post o como hostias haya que llamarlo. Supongo que pedir perdón por la expulsión de CO2 que lanzas al aire es absurdo, más que nada porque esa súplica importa aún menos que esa expulsión. El caso es que debería saltar una alarma cuando un tema ese monotemizado en extremo. Al igual que inventarse palabras. Güell. Dícholo)







